Características y cuidados
El Citrus latifolia / Citrus aurantifolia, conocido como lima persa y lima mexicana respectivamente, comprende dos de las limas más cultivadas por sus frutos aromáticos y de uso culinario. Son pequeños árboles o arbustos perennes de aspecto compacto, con ramas finas que pueden presentar espinas y hojas ovaladas de color verde intenso y brillante. Su follaje es denso y aromático, aportando además un importante valor ornamental.
De crecimiento moderado a rápido, pueden alcanzar aproximadamente entre 2 y 5 metros de altura, aunque suelen mantenerse más pequeños cuando se cultivan en maceta. Durante gran parte del año producen pequeñas flores blancas y muy perfumadas, similares a las de otros cítricos. Tras la floración desarrollan frutos de forma ovalada o redondeada, inicialmente verdes y que pueden adquirir tonalidades amarillentas al madurar. La pulpa es jugosa, ácida y aromática, y se utiliza ampliamente en bebidas, repostería, salsas, marinados y distintos platos de la cocina internacional.
Requieren sol directo o una ubicación muy luminosa, siendo especialmente importante una buena exposición para favorecer la floración y la producción de frutos. Prefieren suelos fértiles, ricos en materia orgánica y con un drenaje excelente, ya que sus raíces son sensibles al exceso de humedad. El riego debe ser regular y moderado, aumentando durante los períodos cálidos y reduciéndolo durante el invierno, siempre dejando secar ligeramente la superficie del sustrato entre riegos. Son especies sensibles a las heladas, por lo que en regiones de inviernos fríos conviene protegerlas de las bajas temperaturas o cultivarlas en maceta para poder resguardarlas. Una poda ligera permite mantener una copa compacta, eliminar ramas dañadas y favorecer una estructura equilibrada.

3,5 L
6 L
8/10 L
15 L
20/25 L
45/50 L

