Características y cuidados
La Nandina domestica, conocida como bambú sagrado o nandina, es un arbusto perenne de gran valor ornamental originario de China y Japón. Presenta una estructura ligera y elegantemente ramificada, con tallos delgados y erectos que recuerdan superficialmente a los del bambú. Sus hojas son compuestas y finamente divididas, de color verde, aunque los brotes jóvenes suelen presentar tonalidades rojizas o cobrizas que cambian progresivamente con la madurez.
De crecimiento moderado y porte generalmente compacto, puede alcanzar entre 1 y 2 metros de altura, formando matas densas y verticales. Durante la primavera y el verano produce inflorescencias terminales ramificadas con pequeñas flores blancas, seguidas por llamativos grupos de frutos esféricos de color rojo brillante que pueden permanecer durante buena parte del otoño y el invierno. El follaje también puede adquirir intensos tonos rojizos y púrpuras durante las épocas frías, aportando interés ornamental durante todo el año. Es muy utilizada en borduras, macizos, setos bajos, jardines de estilo oriental y cultivo en macetas.
Requiere sol directo o semisombra, aunque en regiones muy cálidas puede beneficiarse de cierta protección frente al sol intenso de la tarde. Prefiere suelos fértiles, ricos en materia orgánica, ligeramente ácidos y con un buen drenaje, aunque puede adaptarse a diferentes tipos de terreno. Una vez establecida presenta una buena resistencia al frío y a períodos moderados de sequía. El riego debe ser regular, especialmente durante los meses cálidos, permitiendo que la capa superficial del suelo se seque ligeramente entre riegos. Es importante evitar los encharcamientos prolongados, mientras que una poda ligera puede ayudar a mantener una forma compacta y estimular la renovación de los tallos.

1/1,9 L
2,5/3 L
5 L
8/10 L
15 L

