Características y cuidados
El Citrus medica, conocido como cidro o cidra, es un pequeño árbol o arbusto perenne de gran valor ornamental y frutal, originario del sudeste de Asia. Presenta una estructura abierta, irregular y ramificada, con ramas que pueden presentar espinas y hojas grandes, ovaladas y de color verde intenso. Su principal atractivo son sus frutos, de gran tamaño y formas variables, con una corteza gruesa, rugosa y aromática que puede adquirir tonalidades amarillas al madurar.
De crecimiento moderado, puede alcanzar aproximadamente entre 2 y 5 metros de altura, formando una copa relativamente abierta. Durante la primavera produce flores blancas o ligeramente violáceas, perfumadas, que pueden aparecer de manera recurrente en climas cálidos. Sus frutos son grandes y carnosos, con muy poca pulpa y una gruesa corteza aromática, utilizada en repostería, confitería y elaboración de conservas. Es muy utilizado como ejemplar aislado, árbol frutal ornamental, cultivo en maceta y en jardines mediterráneos o subtropicales.
Requiere sol directo, siendo fundamental una buena exposición luminosa para favorecer el crecimiento y la fructificación. Prefiere suelos fértiles, ricos en materia orgánica y con un excelente drenaje, ya que es sensible al exceso de humedad en las raíces. Necesita un riego regular y moderado, especialmente durante la primavera y el verano, dejando secar ligeramente la superficie del suelo entre riegos. Tolera mal las heladas intensas y prolongadas, por lo que en regiones frías conviene protegerlo o cultivarlo en maceta para poder resguardarlo durante el invierno. La poda debe ser ligera, principalmente para eliminar ramas dañadas, controlar su forma y mantener una copa equilibrada.

15 L
20/25 L
30/40 L
45/50 L

